Auditoría SEO
Estado técnico, contenido y visibilidad actual, con acciones priorizadas.
El posicionamiento web no es magia ni un truco puntual: es ordenar lo técnico, responder a lo que busca tu cliente y sostenerlo en el tiempo. Trabajamos las tres cosas.
Antes de escribir una sola palabra, tu web tiene que poder rastrearse e indexarse sin obstáculos. Revisamos arquitectura, velocidad, datos estructurados, enlazado interno, canonicals y todo lo que impide que Google entienda tu sitio.
Es la parte menos visible del posicionamiento y, con diferencia, la que más veces está rota.
Cada página debe existir por un motivo y responder a una búsqueda concreta. Estudiamos qué busca tu cliente y con qué palabras, y ordenamos el contenido para cubrir esas intenciones sin canibalizar una página con otra.
El posicionamiento en Google se mide: posiciones, impresiones, clics y, sobre todo, si eso acaba en contactos. Trabajamos con Search Console y analítica para saber qué está funcionando en lugar de suponerlo.
Estado técnico, contenido y visibilidad actual, con acciones priorizadas.
Qué busca tu cliente, con qué intención y con qué competencia.
Títulos, encabezados, contenido, enlazado interno y datos estructurados.
Search Console y analítica para medir la evolución mes a mes.
Las mejoras técnicas y de indexación pueden notarse en semanas. Ganar posiciones en búsquedas competidas suele llevar varios meses de trabajo sostenido. Cualquiera que te prometa el primer puesto en dos semanas te está vendiendo humo.
No, y desconfía de quien lo garantice: nadie controla el algoritmo de Google. Lo que sí podemos es trabajar todos los factores que dependen de tu web y medir la evolución con datos.
El SEO trabaja los resultados orgánicos, que no se pagan por clic y mantienen su efecto en el tiempo. El SEM son anuncios de pago: aparecen de inmediato, pero dejan de mostrarse cuando paras la inversión.
Cuéntanos qué necesitas. Respondemos rápido y sin compromiso, con una propuesta clara.